Los
sistemas de refrigeración en abierto son aquellos
que utilizan agua corriente para sus procesos de refrigeración.
Son los más ineficientes, ya que el agua es empleada
una sola vez y no se considera la reutilización.
No sólo generan problemas por el elevado consumo
de agua y el coste económico que ello conlleva, sino
también porque se incrementa de manera notable la
producción de aguas residuales que deberán
ser tratadas.
Realmente, la única opción para mejorar la
eficiencia en estos equipos es reconvertirlos de forma que
puedan reutilizar el agua empleada en la refrigeración.
En caso de que esta operación no se pueda llevar
a cabo en un corto plazo de tiempo, se recomienda el aprovechamiento
de esta agua en otros usos (descarga de inodoros, prelavado
de piezas en determinados procesos industriales, etc.). |