El pasado viernes 20 de octubre, se presentó en Madrid la Alianza por el Agua, una iniciativa de Ecología y Desarrollo que tiene como objetivo principal que en 2015, cinco millones más de centroamericanos tengan acceso a agua potable.
Todavía hoy, más de 1.000 millones de personas en el mundo carecen de acceso a agua potable y 2.600 millones no cuentan con servicios básicos de saneamiento.
Sin embargo, además de la importancia intrínseca de este logro, que se enmarca internacionalmente en las acciones dirigidas a cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas y, en concreto, en aquéllas referidas a la Meta 10: reducir a la mitad, el porcentaje de personas que carecen de acceso sostenible a agua potable y saneamiento básico en el mundo,hay otros elementos que destacan en la Alianza por el Agua y que la hacen realmente singular.
El primero, la diversidad y pluralidad de entidades que la conforman. Veinticinco entidades pertenecientes a administraciones públicas, empresas, centros de investigación y opinión, Organizaciones No Gubernamentales junto con la Oficina en España para los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas, la Sociedad Expo Zaragoza 2008 y Rosa Regás, como embajadora de excepción de la Alianza y representante de los ciudadanos, han sumado sus esfuerzos para paliar la grave situación que aqueja a millones de personas. La Alianza por el Agua nace con un espíritu abierto. El trabajo y la misión de la Alianza empieza realmente ahora: lograr que el mayor número de ciudadanos e instituciones se involucren en el objetivo fundamental: facilitar el acceso al agua potable a cinco millones de centroamericanos en los próximos años.
El segundo, es la manera en la que la Alianza por el Agua, pretende conseguir este objetivo: creando un puente de solidaridad entre los usuarios de agua españoles y centroamericanos, para lo cual transmitirá un doble mensaje a la ciudadanía española. Por un lado, instará a los usuarios a ahorrar agua en sus usos cotidianos, concienciándoles acerca de la importancia de llevar a cabo buenas prácticas con respecto a este recurso y, por el otro, se les animará a destinar (simbólicamente) el ahorro producido a través de dichas prácticas a incrementar el acceso al agua potable de las personas centroamericanas. Así, una de las metas fundamentales de la Alianza es lograr que el 5% de la población española se adhiera a la Alianza por el Agua, ahorrando un mínimo de un 5% de su consumo.
Ahora, una vez constituida la Alianza por el Agua, queda un interesante e intenso camino por recorrer para lograr construir esta red de solidaridad entre el norte y el sur. La suma de miles de pequeñas acciones cotidianas que también nos beneficia a nosotros, a nuestros bolsillos y a nuestro medio ambiente, pueden transformar globalmente el mundo y hacer posible cambios importantes en el Sur. La Alianza por el agua es una oportunidad para cambiar el norte impulsando transformaciones en el sur.
Es la primera vez que en España se crea una alianza de estas características, en la que se visualiza muy bien que, para construir un desarrollo sostenible, tenemos que colaborar y sumar fuerzas los principales actores de la sociedad: los ciudadanos, la sociedad civil, las administraciones públicas y las empresas.
Patuna Hernández
Ecología y Desarrollo
www.ecodes.org
www.alianzaporelagua.org